El squelch es la puerta de ruido que corta el silbido cuando nadie habla: configúrelo bien y su radio quedará en silencio.
Encienda una radio sin señal y oirá ese ruido de fondo: estática de radio. Ese silbido es simplemente el ruido propio del receptor, amplificado. El squelch es el ajuste que lo silencia. Cuando la señal es débil o no existe, el squelch mantiene el altavoz cerrado. Cuando alguien transmite de verdad, la señal supera su umbral de squelch y el altavoz se abre.
¿Qué es el squelch en la práctica? Es una perilla o una opción de menú. Si lo sube demasiado, su radio quedará completamente mudo: perderá por completo las transmisiones débiles o lejanas. Si lo baja demasiado, oirá estática y chasquidos constantes. Siendo honestos, no existe un número perfecto. Cada radio se comporta un poco distinto y su entorno importa. En una ciudad llena de interferencias, lo querrá más alto que en una montaña tranquila.
La buena noticia: la mayoría de las radios vienen con un valor predeterminado razonable, y el ajuste de squelch solo necesita modificarse si oye silbidos entre llamadas o si pierde señales débiles. Así que, si su radio silba sin parar, es probable que el squelch esté demasiado bajo. Súbalo uno o dos puntos hasta que el ruido se detenga. Listo.
Si su radio sigue con ruido y ningún ajuste de squelch lo soluciona, revise la antena: una dañada causa todo tipo de problemas raros. Consulte nuestra categoría de antenas para reemplazos. Y si está buscando una unidad nueva, las radios portátiles de nuestra tienda tienen squelch ajustable.